La canciller alemana, recibe mañana en Berlín a los responsables de la OCDE, del Banco Mundial (BM), del Fondo Monetario Internacional (FMI), de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 El encuentro es el segundo de ese tipo que se realiza en Berlín después de que en 2011 hubiera una reunión en la cancillería con exactamente el mismo formato.

 A la cita acudirán el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría; el presidente del BM, Jim Young Kim; la directora gerente del FMI, Christine Lagarde; el director general de la OMC, Pascal Lamy, y el de la OIT, Guy Rider.

 Los temas de la reunión no han sido fijados oficialmente pero se da por descontado que se tratará la crisis del euro así como la situación financiera internacional.

 En días pasados, Merkel he reiterado su deseo de que se avance en la regulación internacional de los mercados financieros en lo que, según dijo en su acostumbrado videomensaje de los fines de semana, "no se ha llegado aún a donde se tiene que llegar".

 El portavoz del gobierno, Steffen Seibert, descartó hoy que al margen de la reunión fuera a haber un encuentro bilateral entre Merkel y la directora del FMI, Christine Lagarde.

 El encuentro de Berlín se produce un día después de que los líderes de los organismos internacionales se reunieran en París con el presidente francés, Francois Hollande, y en momentos de gran expectativa por la espera del informe de la troika sobre el estado del programa griego.

 La troika, formada por el FMI, el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE) deberá presentar próximamente su informe, que será la base para las decisiones que en el futuro se tomen en la eurozona sobre Grecia.

 Según informaciones de la revista "Der Spiegel", el informe contendrá una recomendación de hacer una nueva quita de la deuda griega, que en esta ocasión afectaría a los acreedores públicos.

 El gobierno alemán, sin embargo, ya se ha mostrado contrario a esa opción, que ve jurídicamente inviable.

La legislación alemana prohíbe al gobierno dar créditos o garantías a países de los que se considera que hay una alta probabilidad de que no cumplan con sus obligaciones, aseguró hoy un portavoz.

 

 

 Una quita implicaría un incumplimiento de las obligaciones y esto, visto hacia al futuro, sería considerado como una alta posibilidad de nuevos incumplimientos.

 Esa medida impediría además al gobierno alemán participar en futuras ayudas a Grecia en forma de créditos o garantías.

 Ya el propio ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, había asegurado en una entrevista en la radio "Deutschlandfunk" que es "irreal" pretender que los acreedores públicos se sumen a una nueva quita.

 Aseguró que los estados europeos tienen "las manos atadas" por la legislación comunitaria en materia presupuestaria, ya que no se puede dar más dinero "a quien no cumple con sus obligaciones".

 "Es más realista un programa de recompra de deuda, en el que Grecia, mediante nuevos créditos, recompre bonos antiguos a su actual precio de mercado, esto es, más barato", añadió.

 EFE