Más allá de las tradicionales ruinas de Machu Picchu, Perú promueve en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) otros destinos menos conocidos del país, como la ruta que comienza en los vestigios de la cultura Moche y acaba en Iquitos, en plena selva amazónica.

Los príncipes de Asturias inauguraron hoy la XXXII edición de Fitur y como cada año se pararon a visitar algunos de los principales atractivos turísticos de América Latina, una región menos golpeada por la crisis que otras zonas del mundo.

El ministro peruano de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva, explicó en declaraciones a los periodistas que el turismo en su país creció en 2011 un 9 % con 2,7 millones de visitantes, el doble de la media a nivel mundial, y que las previsiones para este 2012 son de un 10 %.

En concreto, la llegada de turistas españoles creció un 25 por ciento con unos 100.000 turistas el año pasado, siendo este país líder en toda Europa.

Al margen del atractivo del santuario histórico de Machu Picchu, el ministro peruano resaltó la importancia de la costa norte, cuna de algunas de las culturas prehispánicas más importantes de América del Sur.

Bajo la marca "Perú, un multidestino sorprendente", los turistas que acuden al país comienzan poco a poco a visitar otros lugares, como puede ser la ruta Moche, sinónimo de ciudades y pueblos llenos de historia y de gran riqueza arqueológica.

La fastuosa tumba del Señor de Sipán, la momia de la Señora de Cao o las pinturas murales encontradas en el Complejo Arqueológico de El Brujo son algunos de esos lugares.

José Luis Silva puso también en valor el recorrido noramazónico, que iría desde la ruta Moche hasta Iquitos, en plena amazonía peruana."De la costa a la sierra y de ahí a la selva", destacó.

Pero si hay algo que también caracteriza a Perú como complemento de su historia y por lo que la gente sigue viajando al país es su gastronomía.

"Perú como destino gastronómico sigue funcionando muy bien",aseguró el ministro, quien también destacó el turismo ecológico ya que se trata del país que más aves y orquídeas tiene del mundo.

Turismo de sol y playa -con más de 3.000 kilómetros de costa-, ecológico -con la reserva de Chaparrí- y de aventura se suman a la oferta que el país latinoamericano ha traído a la capital española.

Silva subrayó que Perú experimenta un desarrollo cada vez mayor en el turismo "médico", que va desde tratamientos de odontología y oftalmología hasta tratamientos de estética y medicina general, como reducción de estómago, ya son que son más baratos.

Sus principales usuarios son los vecinos chilenos, señaló Silva, quien añadió que aprovechan estas visitas para acudir a otros lugares como Machu Picchu y la ruta Moche principalmente.

Y, además, el turismo religioso, ya que el país cuenta con atractivas y numerosas iglesias coloniales, agregó el ministro. "En Perú se preservan muchas costumbres españolas que se han perdido en España. Si los españoles quieren conocer sus orígenes, tienen que ir a Perú", matizó.

EFE