El ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, denunció la presencia de mineros informales en el proyecto Las Bambas, ubicado en las provincias de Cotabambas y Grau, Apurímac, los mismos que vienen operando “inclusive a tajo abierto”.

“Las Bambas es un proyecto de interés nacional por lo que interesa que sea desarrollado por una empresa con capacidad para darle rentabilidad y no por un conjuntos de supuestos mineros que en realidad tienen hasta tajo abierto”, afirmó.

Señaló que el gran problema de la minería informal es que está vinculado a operadores que están en concesiones cuyos concesionarios no quieren negociar.

En conferencia de prensa el ministro del Ambiente subrayó que en dos años de gestión se ha logrado que unos 70 mil mineros ilegales pasen a la formalidad y  se comprometan a cumplir con la ley.

Aseveró que los mineros ilegales que no se cumplan con formalizarse hasta abril del 2014 serán fiscalizados y, en esa línea, reiteró que el Decreto Supremo 1105 no constituye una prórroga de tres años.

“Se debe fortalecer estas acciones de control, porque es altamente probable que los mineros que no se formalicen estén involucrados a actividades ilícitas”, expresó.

Explicó que el programa de saneamiento, formalización y legalización de la minería informal y artesanal, que se establecerá en abril del 2014 y concluirá en el 2016, no constituye una prórroga.

No obstante reconoció que el Ejecutivo cometió un grave error al descentralizar y entregar a las regiones la tarea de fiscalización de la minería ilegal.

“No tienen la capacidad (…) Debemos establecer una nuevo mecanismo para que la situación se resuelva o fortalecer a los gobierno regionales”, señaló.