La Junta de Acreedores de Doe Run Perú, presidida por Diego Calmet, se pronunció hoy por el pronto reinicio de operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya (CMLO), ratificando a la actual administración de dicha empresa.

Gonzalo De Las Casas, representante de Aypsa, subsidiaria de Glencore, propuso ratificar la administración actual, lo que contó con la aprobación de todos los presentes, que totalizaban el 96.96% de las acreencias totales de Doe Run Perú.

Calmet dijo que la única propuesta de plan de reestructuración ha sido la presentada por Doe Run, ya que ni Buenaventura ni ninguna otra empresa presentó  otra alternativa.

El plan de reestructuración será evaluado por los acreedores y mejorado en los próximos días.

“Lo rescatable ha sido que todos los acuerdos han sido aprobados por consenso, debido a reuniones previas entre los acreedores”, manifestó Calmet, quien pertenece a Volcan Cía. Minera.

La semana pasada, la actual administración de Doe Run presentó a los acreedores un plan de reestructuración que cuenta con financiamiento de Renco Group y Glencore, además de precontratos para suministro de concentrados.

Otro acuerdo tomado fue la de designar una unidad de supervisión que estará a cargo de la empresa Apoyo Consultoría.

Juan Carlos Huyhua, presidente de Doe Run Perú, dijo que en los próximos días  “trabajarán juntos con los acreedores para presentar un plan consensuado y reiniciar (las operaciones del Complejo de La Oroya). Es un gran logro y debemos agradecer a todos los acreedores y a todos los trabajadores”.

Luis Castillo, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú, agradeció el apoyo que recibieron del presidente Ollanta Humala para aprobar la actual administración, que ha cumplido con el pago de los sueldos a sus trabajadores, y reiniciar lo más pronto posible las operaciones del CMLO, que está paralizado desde el 2 de junio del 2009.

Doe Run Perú SRL es propietaria del CMLO, donde emplea a 3,500 trabajadores, y explota la mina Cobriza en Huancavelica, donde emplea a 1,200 trabajadores.