UE pide a Obama que explique inyección de 600.000 millones de la Fed

Expansión monetaria en la que se ha embarcado EEUU es uno de los ejes de discusión en los días previos a la cumbre que se inició hoy en Seúl.

Los líderes de la Unión Europea pidieron hoy al presidente de EEUU, Barack Obama, que aproveche su presencia en Seúl para explicar al resto de socios del G20 la polémica inyección monetaria de 600.000 millones de dólares aprobada por la Reserva Federal (Fed).

"Es muy importante que escuchemos lo que tiene que decir Obama al respecto para que podamos entender mejor la decisión de la Fed", dijo hoy el presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que compareció en una rueda de prensa en Seúl junto al máximo representante del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

La expansión monetaria en la que se ha embarcado EEUU se ha convertido en uno de los ejes de discusión en los días previos a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, que se inició hoy en Seúl.

Los países del G20, y especialmente los emergentes, han criticado la medida por cuanto provocará una pérdida de valor del dólar, precisamente cuando EEUU acusa a países como China de estar devaluando su moneda.

Los emergentes también piensan que la inyección masiva del dinero provocará una corriente inusual de flujos de capital hacia sus economías, lo que les obligará a imponer controles para que no se disparen los precios, se revalorice su moneda y se creen burbujas especulativas.

Barroso no quiso hoy entrar a valorar la medida decidida por la Fed la pasada semana, con el argumento de que se trata de una autoridad monetaria independiente.

Sí dijo que la presencia de Obama en la cumbre es una buena ocasión para que explique la medida, que ha caldeado las discusiones entre los países hasta el punto de que los negociadores del G20 todavía no han podido llegar a un acuerdo sobre cómo actuar en el tema de las divisas.

En un tono más conciliador, Barroso indicó que a todos los países les interesa contar con un EEUU que crezca de manera más vigorosa.

Van Rompuy, por su parte, señaló que los tipos de cambio deben de reflejar los indicadores fundamentales de cada economía, aunque se mostró partidario de que se "corrijan" los indicadores que se tienen en cuenta.

Según apuntó, la balanza por cuenta corriente de cada país debe ser tomada como una "señal de alerta" y como un componente con el que medir si la cotización de una moneda está ajustada a los precios de mercado.

Por otro lado, los responsables de la UE urgieron al G20 a afrontar de una "manera decidida" los desequilibrios que existen actualmente entre los países ricos, que son netamente importadores, y los emergentes, que acumulan un fuerte superávit comercial y por cuenta corriente.

"Tenemos que lograr un crecimiento más equilibrado de manera que sea bueno para nosotros. No todos los motores (de crecimiento) están a pleno rendimiento. Tenemos que afrontar los desequilibrios de una manera decidida", apuntó Herman Van Rompuy.

-EFE