Michael Jackson falleció hace 11 años luego de que su doctor de cabecera la suministrara una dosis incorrecta del sedante propofol. | Fuente: AFP

Las recientes y escalofriantes revelaciones de la autopsia de Michael Jackson, a casi 11 años de su muerte, han despertado sorpresa entre sus seguidores. Su muerte, ocurrida de manera imprevista en junio de 2009, no hizo sino engrosar el misterio que cubrió su vida.

Sin embargo, hubo alguien que atestiguó sus últimos minutos. Conrad Murray, médico de cabecera del cantante, fue condenado en el 2011 por homicidio involuntario debido a que administró una dosis incorrecta de propofol, un sedante que llevó a la muerte al astro pop.

Tras dos años en prisión, Murray salió libre por buen comportamiento, pero sin poder ejercer la medicina en más de un estado de Estados Unidos. A su salida, ofreció una entrevista al periódico Mail On Sunday, en la que dejó entrever su cercanía con su paciente.

¿De verdad quieren saber cómo de estrecha era nuestra relación? Tenía que sujetar su miembro todas las noches para que pudiera orinar correctamente”, dijo entonces Murray. Así, reveló que el artista sufría de incontinencia urinaria y “siempre llevaba pantalones oscuros, porque tenía pérdida de orina constantes”.

Asimismo, el doctor confesó que, durante largas noches en las que Michael Jackson era atacado por el insomnio, el célebre cantante le contó que ninguno de sus tres hijos era biológicamente suyos.

Fui una de las pocas personas de su confianza a las que desveló que nunca se había acostado con Debbie Rowe [madre de Prince Michael y Paris] ni con la madre de Blanket [el menor de los Jackson]. De hecho, solíamos bromear sobre el hecho de que nadie en el mundo querría acostarse con Debbie”, aseguró el médico.

Luego, afirmó que el intérprete de “Smooth Criminal” debió recurrir a varios amigos y conocidos para que llevasen a cabo la procreación de sus hijos. “Pero no puedo revelar su identidad hasta que los niños no me lo pidan”, expresó Murray.

Conrad Murray, doctor de cabecera de Michael Jackson, fue condenado a cuatro años por homicidio involuntario. Salió libre tras dos años, por buen comportamiento. | Fuente: EFE

“THIS IS IT”

Siete años después de la muerte de Michael Jackson, en el 2016, Conrad Murray volvió a ocuparse de su fallecido paciente. Esta vez, a través de “This Is It”, un libro de memorias en el que relató sus experiencias como médico de cabecera del popular ‘Rey del pop’.

Esta publicación, en la que Murray insistía en declararse inocente de los hechos, reveló más detalles sobre el músico, entre ellos, que estaba enamorado de dos chicas, ambas menores de edad. La primera era Harriet, hija del actor Mark Lester, y la segunda nada más que Emma Watson.

Entonces, Harriet tenía 12 años y, según el médico, Jackson buscaba establecer una relación sentimental con ella. “Michael se enamoró de Harriet cuando ella apenas tenía cinco años. Cuando cumplió 12 se fijó aún más en ella”, dijo para el periódico The Mirror. Además, señaló que el artista quería reunirse con el actor para pedirle matrimonio a su hija.

En cuanto a Emma Watson, al cantante de “Thriller” le parecía un buen prospecto como pareja, de acuerdo con la versión de su doctor. “Michael me dijo que estaba flechado por la actriz británica. Se había enamorado de ella cuando la vio en la primera película de Harry Potter en 2001, cuando ella tenía solo 11 años. Emma era su segunda opción para una boda si las cosas no funcionaban con Harriet”, afirmó entonces.

Aunque Murray nunca se pronunció sobre las acusaciones de pedofilia que pesaron sobre Michael Jackson mientras estuvo vivo, no dudó en asegurar que “una cosa era clara: la manera en que Michael hablaba de jóvenes chicas no era como de un enamoramiento inocente sino de un amor no correspondido”.

Por otro lado, en “This Is It” también llegó a sostener que su famoso paciente se relacionaba con damas de compañía y, para dichos encuentros, se vestía de payaso y usaba máscaras. Con ellas, imitaba acentos árabes para que no lo reconocieran.

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