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Michael Jackson "tiró su vida" al tomar una sobredosis de fármacos que sabía podría ser letal, opina Shmuley Boteach, un famoso rabino y presentador de programas estadounidense que asesoró al artista a principios de esta década.

Así lo dijo al diario israelí "Haaretz" "En lo que respecta a Michael Jackson, su muerte es una terrible tragedia, una terrible pérdida y de potencial humano. Estoy muy triste de que tirara su vida, porque realmente la tiró", dijo Boteach, quien pasó de ser amigo del cantante a estar en su "lista de enemigos".

En contraste con la autopsia del cadáver, que habla de homicidio, Boteach defiende que "Michael sabía lo que estaba haciendo".

"Michael sabía qué medicamentos estaba tomando y que la cantidad que estaba tomando podría matarle en cualquier momento. Mucha gente trató de detenerle y disuadirle, y es muy, muy triste y trágico que viviera con tanta dolor y no pudiera detenerlo", agregó.

Boteach, uno de los rabinos más influyentes de EEUU, explica que el "rey del pop", fallecido el pasado 25 de junio y enterrado dos meses después, solía traer doctores que "probablemente eran muy cuestionables".

"Yo solía preguntarle siempre por qué los traía y siempre encontraba una razón: que se había caído de espaldas, que se había roto un pie... siempre necesitaba un médico y siempre tenía excusas para andar rodeado de ellos", precisa.

El rabino, autor del libro superventas "Sexo kosher", dibuja un legado agridulce del menor de los Jackson.

"Fue bueno en su vida e hizo feliz a mucha gente, para muchos de los cuales él fue muy especial, pero también pudo haber sido culpable de delitos muy graves, que nadie puede justificar, y por los que merece ser condenado si fue culpable", señaló en alusión a las denuncias de presunto abuso de menores.

EFE