Fuentes de la agencia de noticias Reuters revelan diálogos para desviar crudo atrapado por sanciones hacia EE.UU., lo que podría aliviar presiones sobre PDVSA y reorientar flujos desde China.
Funcionarios de los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela mantienen conversaciones sobre la posible exportación de crudo venezolano a refinerías estadounidenses, según informaron cinco fuentes con conocimiento directo del asunto, procedentes de ámbitos gubernamentales, industriales y navieros, reveló este martes la agencia de noticias Reuters.
De acuerdo a la agencia, estas discusiones podrían permitir la venta de millones de barriles de petróleo almacenados en tanques y buques que permanecen inmovilizados debido a las restricciones impuestas por Washington a finales del año pasado.
Según las fuentes, un eventual acuerdo inicial implicaría la reasignación de cargamentos previamente destinados a China, principal destino de las exportaciones venezolanas en los últimos años, especialmente tras las sanciones aplicadas en 2020 a entidades involucradas en el comercio con la estatal venezolana PDVSA.
Actualmente, las exportaciones de crudo venezolano a Estados Unidos se limitan exclusivamente a las operaciones de Chevron, socia en empresas mixtas con PDVSA, que cuenta con una autorización específica y ha mantenido envíos de entre 100 000 y 150 000 barriles diarios en las últimas semanas.
Reuters señala que la estatal PDVSA ha reducido ya su producción ante la acumulación de inventarios, y fuentes indican que podría verse obligada a recortes adicionales si no se habilitan nuevas vías de exportación.
Entre los mecanismos en discusión figuran subastas para compradores estadounidenses, la emisión de licencias a socios comerciales de PDVSA y posibles contratos de suministro, menciona el informe. Además, agrega, que se ha mencionado la opción de destinar parte del crudo a la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos.
No quedaba claro de inmediato cómo la sancionada PDVSA recibiría los ingresos derivados de estas operaciones, indica Reuters.
La agencia señala que ni la Casa Blanca, autoridades venezolanas y PDVSA ofrecieron comentarios inmediatos sobre estas conversaciones.
El Ministerio de Petróleo de Venezuela ha calificado de manera pública a las acciones estadounidenses como un intento de apropiación de recursos y ha denunciado la detención del presidente Nicolás Maduro.
Las refinerías de la Costa del Golfo de EE.UU. están equipadas para procesar crudos pesados venezolanos, que alcanzaban los 500 000 barriles diarios antes de las primeras sanciones energéticas.