Plácido Domingo
Plácido Domingo cumple 80 años enfrentando las secuelas del escándalo por acoso sexual que lo mantiene fuera de los escenarios. | Fuente: EFE

En su cumpleaños 80, Plácido Domingo reconoce que lloró de emoción con el primer aplauso que recibió del público después del escándalo por acoso sexual que, desde hace meses, lo mantiene fuera de algunos escenarios. Él sueña con volver a ellos "en un futuro no muy lejano".

Tras más de medio siglo como una de las grandes voces de la ópera mundial, el tramo final de su relato le vería pasar de héroe a villano a raíz de las acusaciones de casi una veintena de mujeres que habían trabajado con él en EE.UU. en los años 90's y denunciaban haber sufrido el acoso del tenor y exdirector de la Ópera de Los Ángeles.

Tiempo después, llegó un comunicado en el que decía lamentar el "dolor causado" y en el que aceptaba su responsabilidad. "No fue un mea culpa, aunque pareciera que sí", matizó, en septiembre pasado, en la televisión pública española en la que condenó "el abuso en cualquier situación, lugar y época". "Pueden decir lo que quieran, pero yo jamás le he faltado el respeto a ninguna mujer", insistió.

Mientras ensaya en Viena, donde está por estrenar la ópera "Nabucco", su equipo se encarga de subrayar que tras las declaraciones vertidas en estos meses consideran el de las acusaciones "un capítulo ya superado".

"Plácido Domingo nunca ha sido investigado o juzgado por ningún tribunal u otro órgano de investigación institucional por ningún cargo", subraya el equipo del artista  que para el 2021 tiene una agenda llena de compromisos en Moscú, París, Colonia (Alemania) y Verona (Italia).

¿POR QUÉ SIGUE PRESENTÁNDOSE PESE A LA POLÉMICA?

Con más de 151 papeles interpretados, sorprende su deseo de continuar pese a la polémica. El tenor explica que es su "enorme pasión por la música y por el escenario", también "que la adrenalina allí es quizás adictiva" y que "el aplauso y el cariño del público son de incomparable emoción y satisfacción".

Recuerda bien lo nervioso que se sintió la primera vez que se presentó ante el Festival de Salzburgo nada más desatarse el escándalo.

"Temía que se hubieran dejado llevar por todo lo que la prensa seguía escribiendo sobre mí. En cambio, era como si hubieran sentido cuánto me estaba costando emocionalmente ese regreso, así que antes de que abriera la boca, me saludaron con un aplauso que me envolvió como un abrazo. Fue extraordinariamente único y me hizo llorar", afirma Plácido Domingo.

SUPERAR EL CORONAVIRUS

En el que ha sido probablemente uno de los años más difíciles de su vida, no faltó un positivo por COVID-19 en marzo pasado.

"Tuve mucho miedo en cuanto me enteré del resultado positivo, tanto por mi salud como por mi voz. Lo peor para mí fue la soledad del confinamiento. Afortunadamente, fui tratado rápida y eficazmanente y, gracias a Dios, ni mis pulmones ni mi voz se resintieron", indica.

Afirma que "mientras el cuerpo aguante y la voz lo permita", seguirá cantando "donde pueda", hasta el que de verdad sea su concierto final. "Cuando ese día me llegue, al término de una representación, diré: 'Esta ha sido mi última función'. Después, y como de costumbre, iremos a cenar en familia y con amigos y lo celebraremos", aventura. (EFE)