Amy Winehouse sufrió una grave quemadura en el muslo izquierdo mientras cocinaba para sus amigos en la isla de Santa Lucía.

Al parecer, la olla en la que calentaba agua para hacer pasta se volcó sobre sus piernas, provocándole una herida bastante llamativa.

Y es que la isla caribeña se ha convertido para la cantante en un gran refugio, puesto que le permite relajarse y olvidarse de sus innumerables escándalos.

Sin embargo, lo que más preocupa ahora a sus familiares y allegados es que Amy sigue no se ponga al cuidado de los médicos, sin protegerse la herida del sol.

En declaraciones a "The Sun", un amigo precisó: "Sólo viendo las heridas de Amy te das cuenta de que deben ser muy dolorosas, creo que debería cubrirlas o protegerse bajo una sombrilla".

En tanto, testigos de su accidente casero aseguraron que la cantante se retorcía del dolor cuando esto sucedió.

El portavoz de la artista insistió en que las heridas no son tan graves como la gente cree: "Ella no tiene mucho dolor, solamente está dejando que la herida respire", aseveró.