Adolfo Chuiman
El actor de 73 años recordó sus inicios en el teatro antes de quedarse en la televisión. | Fuente: GRUPORPP | Fotógrafo: GRUPO RPP / Carlos Lora S.

Adolfo Chuiman ha trabajado en diversas series de televisión y películas, sin embargo, el teatro es una parte importante de su vida. Antes de actuar en “Risas y salsa”, el intérprete de Benigno en “De vuelta al barrio” hizo diversos trabajos sobre las tablas y considera que esa experiencia es vital para forjar a un actor.

“Para actuar, el teatro es importantísimo. No concibo que alguien se llame actor si no ha hecho teatro”, dijo en Chuiman conversación con El Comercio. “La televisión me absorbió y ya no tenía tiempo para más. Debo reconocer que me dio continuidad y es más rentable. Pero para mí, el teatro lo es todo, es mi vida”.

En plena pandemia, el reconocido actor peruano se ha visto impedido de continuar con sus actividades normales por temor a contagiarse de la COVID-19. Tiene 73 años y se encuentra entre la población vulnerable, por lo que, ahora mismo tampoco puede participar en las grabaciones de “De vuelta al barrio” u otras producciones que tenía programadas.

Se supone que a fin de año debo grabar dos películas. Uno de los proyectos es una película peruana y la otra es norteamericana. Estaba pactado que firme, pero como están las cosas con la pandemia no sé si pueda grabar”, agregó Adolfo Chuiman. “Lo que está pasando con esta enfermedad me parece una cosa extraterrestre. Son siete meses y medio que no salgo de mi casa. Tengo que cuidarme”.

SOBRE EL FALLECIMIENTO DE SU HERMANO

En junio de este año, Adolfo Chuiman reveló que perdió a su hermano a causa del nuevo coronavirus y desde entonces, admitió tener miedo de contagiarse de la enfermedad mortal. Según cuenta, fue un momento muy duro para su familia, debido a que falleció a los pocos días de mostrar los síntomas.

“No podíamos acercarnos porque nos podíamos contagiar. Fue horrible. En cuatro días se fue. Eso es lo que más me da miedo”, dijo a El Comercio sobre el fallecimiento de su ser querido durante la pandemia de COVID-19.