La paradoja de los hinchas del Real Madrid en Egipto: entre la celebración y la tristeza por Salah

"Mohamed Salah es Egipto", dijo un hincha del Real Madrid en el país africano. El delantero del Liverpool se lesionó en la final de la Champions League y su participación en el Mundial está en duda.
Hinchas del Real Madrid en Egipto celebraron la victoria del equipo español, pero lamentaron la lesión de Salah. | Fuente: Composición RPP (EFE)

Vítores, fuegos artificiales y cánticos en español. Los hinchas del Real Madrid en Egipto celebraron la decimotercera Champions League del club, aunque con un sabor amargo por la lesión de su ídolo, la estrella egipcia Mohamed Salah. En un descampado en el este de El Cairo, la peña oficial madridista de Egipto reunió a más de 2.000 personas en un mismo lugar, donde el sentimiento era merengue, pese a que algunos estaban divididos por el rojo de la camiseta del Liverpool.

La tensión se vivió durante toda la final, pero la mala caída de Salah tras una acción con Sergio Ramos en el minuto 30 dejó al público egipcio sin palabras, roto por una oleada de aplausos cuando se retiró entre lágrimas. Desde ese momento, "el partido perdió toda la emoción", dijo a la agencia Efe Ahmed Bassem (21).

"Me siento muy, muy triste por lo de Salah", afirmó mientras se agarraba la camiseta del conjunto blanco. "No me gusta Ramos y nunca me ha gustado. Y menos ahora, especialmente, después de lo que le ha hecho a Salah. Porque Salah es Egipto".

“Salah es Egipto”

De pie en una de las miles de sillas colocadas aleatoriamente en el terreno, su compañero Ahmed, que también lleva la camiseta del Real Madrid, solo espera que Salah se recupere lo antes posible para que pueda jugar el Mundial de Rusia, que comenzará en menos de tres semanas. "Merecía jugar mucho más tiempo porque (Salah) es uno de los grandes y ha tenido mala suerte", aseveró a la agencia Efe Ibrahim Al Kady, secretario de la peña madridista Café Cairo, la única oficial de su país.

Salah es un ídolo para los egipcios, después de que anotó el gol que clasificó a los faraones a un Mundial tras 28 años. Por eso, tanto en Egipto como otros países árabes, llovieron los insultos hacia Ramos en las redes sociales y en las cafeterías. Tras ese momento de desconsuelo, la euforia llegó con la chilena de ensueño que anotó Gareth Bale, que provocó que los saltos y los abrazos olvidasen lo ocurrido media hora antes.

Incluso alguno lo celebró en la postura en la que los musulmanes se colocan para rezar, tal y como Salah hace para celebrar sus tantos. Algunas bengalas espontáneas y fuegos artificiales que salían del centro del solar daban a entender que los madridistas egipcios ya se sentían que habían ganado la cita en Kiev, consiguiendo así su tercer título consecutivo bajo el actual formato, algo que ningún equipo había logrado.

Entre la alegría y la preocupación

Detrás de la pantalla grande colocada para la ocasión, uno de la peña animaba al público con un micrófono, gritando en español para que los egipcios se fuesen preparando para cantar la victoria que tanto esperaban. Minutos antes del final, la joven egipcia Basma, que había acudido al partido con sus amigas, se comía las uñas esperando. El segundo tanto de Bale en el minuto 83 la hizo respirar y ondear al canto de Hala Madrid la bufanda del club merengue.

Una vez que el árbitro pitó el final, los egipcios empezaron a despojarse de sus camisetas para besarlas y alzarlas bien alto, hacia el cielo, aunque alguno que otro acabó apoyándose en los coches aparcados a las afueras del solar llorando a su estrella, Salah.

EFE

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