El técnico argentino Marcelo Bielsa de Leeds United. | Fuente: AFP

Alguna vez Marcelo Bielsa dijo que prefería comprarse un carro discreto, pero producto de su trabajo, que tener un Mercedes Benz del año, regalado. Ese es el valor que le da el argentino al camino que transita para lograr los objetivos, ¿ganar a costa de todo? No, imposible.

El reflejo de su concepto quedó evidenciado el último domingo, cuando le ordenó a sus dirigidos que se dejarán marcar, luego de considerar que habían sacado ventaja en el resultado con un rival en el suelo. Sus jugadores no frenaron, Bielsa tampoco en sus convicciones, ¿ganar a costa de todo? No, imposible.

No importó el contexto: lo decisivo que significaba ganar, el poco tiempo que quedaba para volver a ponerse arriba (76’), que la hinchada pudiera tomar de mala forma la orden y por si fuera poco, la rebeldía de su central Jansson que hasta el final quiso evitar el gol del Aston Villa. Bielsa se ‘comió’ todos los pleitos en una sola acción. Él no estaba regalando nada, lo estaba devolviendo, ¿ganar a costa de todo? No, imposible.

Al final fue 1 a 1 entre Leeds y Aston Villa. Sheffield United subió de manera directa, mientras el equipo del rosarino tendrá que buscar premio en los Play Off. La catarata de opiniones a favor y en contra iban a llegar. “Bielsa nunca genera indiferencia”, “Lo hace para tapar su fracas”, “Vende humo”, “Payaso”, decían unos. Mientras, “Admirable, coherente y maestro”, se escuchó del otro lado de la vereda. Yo me ubico en el segundo carril. Nunca del lado de quienes llaman ‘Loco’ a alguien que actúa acorde a lo que pregona, ¿ganar a costa de todo? No, imposible.

Que tiene pocos títulos, sí. Que perdió varias finales, también. Pero, Marcelo Bielsa va mucho más de ganar, perder o empatar, porque muchos dan lecciones de fútbol, pero pocos utilizan al fútbol para dar lecciones de vida. Siempre Bielsa, nunca inBielsa.

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