Al margen del empate 2-2 en Gelsenkirchen, el partido entre Alemania y Holanda por la Liga de Naciones estuvo marcado en un emotivo momento protagonizado por el árbitro rumano Ovidiu Hategan, quien se enteró del fallecimiento de su madre en pleno compromiso.

En imágenes de un video publicado en YouTube, se puede apreciar que Hategan rompió en llanto en el descanso del partido, aunque decidió seguir arbitrando hasta el término de los 90 minutos.

De esta manera, cuando el árbitro de 38 años realizó el pitazo final fue consolado por algunos jugadores, en especial del capitán de Holanda Virgil van Dijk que lo consoló con algunas palabras y un conmovedor abrazo.

"Estaba llorando porque su madre acababa de morir. Le di mi apoyo y le dije que había arbitrado bien. No fue gran cosa, pero espero que le haya ayudado", explicó el jugador del Liverpool.

Posteriormente, la Federación de Fútbol de Rumania confirmó la muerte de la progenitora del árbitro.