Gracias, gracias y mil millones de gracias. El barcelonismo agradecido no se cansó dárselas a su ídolo, convertido ya en un mito del banquillo azulgrana, en el personaje que probablemente haya hecho más por dignificar la imagen del club en sus 113 años de vida.

Pep Guardiola vivió esta noche su último partido como entrenador del Camp Nou. Una noche mágica, cálida, generosa en agradecimientos, en mensajes de aliento y de estima eterna por el mejor entrenador de la historia del Barza.

"Gracias Pep" fue lo que más se podía leer en las decenas de pancartas que los aficionados exhibieron en el estadio -más de una pidiéndole que vuelva algún día para presidir el club- y #GràciesPep también fue la etiqueta utilizada en las redes sociales y en la web del Barza para despedirse del mejor entrenador azulgrana de todos los tiempos.