AFP

Un testarazo de Sergio Ramos a los 93 minutos de partido igualó la final de Liga de Campeones al Atlético de Madrid, tras el tanto inicial de Diego Godín, y levantó del asiento del palco a Florentino Pérez, en una imagen poco habitual.

Como en la celebración de su jugador, Florentino Pérez se levantó del asiento y elevó los brazos al cielo para celebrar el tanto que resucitaba al Real Madrid cuando veía cerca su cuarta derrota en una final de Liga de Campeones.

Tan solo en una ocasión se recuerda que el presidente hiciese un gesto de celebración similar, en un tanto del francés Karim Benzema al Olympique de Lyon, cuando se puso en pie y se llevó las manos a la cabeza en el palco del Stade de Gerland.

El jugador que más respiró con el tanto de Ramos que provoca la prórroga fue Iker Casillas, que había cometido un grave error en una mala salida en el tanto de Godín. Como agradecimiento dio besos al segundo capitán.