Cada vez que un club realiza una contratación, la hinchada se ilusiona con que ese refuerzo se identifique con su nueva camiseta, deje todo en la cancha y sea fiel a la institución. Sin embargo en muchos casos, esto no sucede.

Caso tenemos muchísimos. Uno, por ejemplo, es el del delantero sueco Zlatan Ibrahimovic, quien en Italia paseó su fútbol por tres grandes clubes (Juventus, Inter Milán y AC Milan) sin importar lo que diga sus respectivas hinchadas.

Otro es el del portugués Luis Figo. El extremo era el futbolista más querido por la afición azulgrana, pero en el verano del año 2000 irrumpió Florentino Pérez con varios millones y se lo llevó al Real Madrid.

Para conocer otros casos sonados, vaya a nuestra galería de aquí arriba.