Volvieron a Lima e inmediatamente enrumbaron hacia su país. Luego de la derrota por 2-1 a manos del Real Garcilaso, el equipo de Cruzeiro volvió la mañana de este jueves a Lima para luego partir rumbo a Belo Horizonte en vuelo comercial.

Los jugadores guardaron en todo momento completo hermetismo y se mostraron indispuestos para conversar con la prensa. El único que se animó a explicar la situación fuera de cámaras ha sido Marcelo Moreno Martins, quien argumentó que no podía hablar por disposición de la dirigencia del club.

"No voy a declarar, lo siento, estoy impedido de hablar, es una orden del club", expresó escuetamente el atacante del equipo brasileño para luego salir raudamente hacia la puerta principal de embarques internacionales.

Molestos por la derrota y en medio del caso de racismo contra el brasileño Tinga, Cruzeiro voló hacia su país donde han recibido muestras de solidaridad de sus compatriotas por los desafortunados hechos ocurridos en el estadio de Huancayo.