AFP

Lazio venció 1-0 al Milan, por segunda vez consecutiva y lo eliminó de la Copa de Italia, en un partido en el que los visitantes jugaron toda la segunda mitad con diez hombres, tras la expulsión del albanés Cana, y que deja a Filippo Inzaghi, técnico de los milaneses, en la cuerda floja.

El Milan afrontó el partido en medio de la depresión, producto de una mala racha que no cesa. La derrota del pasado sábado ante el Lazio en Roma (3-1) fue una gota más en una secuencia nefasta para los "rossonero", quienes en los últimos trece partidos en liga sólo ha sumado 12 puntos y arrastran 4 derrotas en sus últimas 5 citas, incluida la de este martes en San Siro. Nada parecido le sucede al Lazio, tercer clasificado en la Liga, y muy superior el sábado en el encuentro que enfrentó a ambos.

La Lazio no sufrió atrás y se encontró en el minuto 38 con el tanto que finalmente le dio el triunfo al transformar el argentino Lucas Biglia un penal por mano de un defensor.

El conjunto que dirige Stefano Pioli sufrió la expulsión del albanés Lorik Cana, que vio la segunda cartulina amarilla al filo del descanso, y la lesión del brasileño Mauricio, cedido por el Sporting de Lisboa en el mercado de invierno, que abandonó el terreno de juego en camilla (minuto 54), y afrontó el segundo acto bajo estas circunstancias.

Fue entonces cuando el Milan se acercó más al empate, avivado por la salida al terreno de juego del japonés Keisuke Honda, protagonista de algún disparo con peligro. Pero no era la noche del Milan, al que le fueron anulados dos goles (a Pazzini y Cerci), y que se queda fuera de la Copa, resultado que deja a Inzaghi, muy discutido desde hace tiempo, contra la cuerdas.