Casi un millar de mujeres murieron el año pasado en Pakistán a causa de los llamados "crímenes de honor", casi siempre perpetrados por sus propios familiares, desveló hoy un informe de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán (HRCP).

De acuerdo con el informe anual del organismo, 913 mujeres -99 de ellas menores de edad- fallecieron en este tipo de incidentes, aunque el documento alerta de que el número puede ser mayor ya que se sospecha que muchos casos pasan desapercibidos.

La mayoría de las víctimas, más de 600, fueron asesinadas tras ser acusadas -a menudo sin pruebas- de mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, y casi 200 murieron por haberse casado sin el consentimiento familiar.

Los perpetradores fueron en la mayoría de casos familiares cercanos, generalmente el marido, un hermano o el padre de la víctima.

El informe repasa exhaustivamente la situación de los derechos humanos en el país y denuncia violaciones en diversos apartados, como las desapariciones forzosas de personas a manos de las agencias de seguridad o la violencia contra las minorías religiosas.

"Más allá de los datos, lo que nos preocupa mucho son las tendencias, que son cada vez más negativas", afirmó durante la presentación del informe el secretario general de la HRCP y veterano defensor de los derechos cívicos en el país asiático, I. A Rehmán.

"2012 ha sido un año en el que nuestra democracia ha estado sometida a una enorme presión, con un poder judicial que ha intentado defender algunos derechos, pero que se ha visto obligado a aceptar sus limitaciones", lamentó Rehmán.

Asma Jahangir, abogada que presidió la Comisión y destacada activista, achacó la mala situación de los derechos humanos en Pakistán a "un ambiente" caracterizado por el "mal gobierno del país" y por "el peso de instituciones no elegidas por el pueblo".

EFE