Un día se encuentran dos amigos y uno trae un pingüino. El otro pregunta:

- ¿Qué haces con el pingüino?

- Ah, es que me lo encontré y no sé qué hacer con él.

- Muy fácil -dice el otro-, llévalo al zoológico.

- Tienes razón -dice, y se va.

Al otro día se vuelven a encontrar y el amigo todavía venía con el pingüino. Entonces el otro le dice:

- ¿Qué pasó? ¿No lo llevaste al zoológico?

- Sí, y nos divertimos tanto que ahora nos vamos al circo.

 

Otro más:

 

Un hijito cocodrilo le dice a su padre:

- Papá, ¿yo voy a tener tanto dinero como tú?

- Sí, hijito.

- ¿Cuándo, papá?

- Cuando seas billetera, hijito.