El arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis Cipriani, rechazó que la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) diga que el Vaticano busca impedir la libertad de cátedra en dicha casa de estudios.

"¿Cómo puede decir alguna autoridad de la Universidad Católica que lo que se pretende es limitar, impedir la libertad de cátedra, quitarle su autonomía? Toda persona acepta unas norma en las que trabaja. ¿La universidad no tiene unos estatutos? Entonces, ¿por qué les va a parecer una limitación que la Sagrada Congregación de Roma, no el cardenal Cipriani, les haya dicho que se pongan en la línea de lo que la Iglesia les pide?", expresó en Diálogo de Fe de RPP Noticias.

Sostuvo que fue la propia universidad la que sometió voluntariamente sus estatutos a la revisión de Roma.

El arzobispo de Lima afirmó que, según dichos estatutos, es "imposible" que él  vaya a tener injerencia sobre la universidad, lo mismo que el Opus Dei, que algunos presumen, adoptaría la dirección del centro superior de estudios.

En tal sentido, exigió al rector de La Católica, Marcial Rubio Correa, que sea más “honesto" y aclare este asunto.

"¿En qué aspectos de los estatutos está que pueda yo cambiar o poner profesores, o quitarles la universidad, y en qué documento está el que puedan perder sus propiedades?", cuestionó Cipriani Thorne.

"El ladrón cree que todos son de su condición. Yo no creo que estemos hablando aquí de millones, estamos hablando de acatar una transparencia que toda entidad tiene", señaló.

Recordó que fue el rector Rubio quien entabló un juicio y perdió. Opinó que quizá ahora busquen usar el poder político "porque el actual ministro de Justicia (Francisco Eguiguren) viene de sus canteras".

"¿Qué pretenden, utilizar el poder político para cambiar un fallo judicial? ¿Quieren dejar de ser católica y pontificia? Que lo dejen con sus consecuencias", apuntó.

Cabe recordar que la Congregación para la Educación Católica del Vaticano ha solicitado a la PUCP la reforma de sus estatutos.

A través de un comunicado, la PUCP si bien reafirmó su identidad católica, acotó “su voluntad de preservar la autonomía universitaria y el derecho a la propiedad privada de sus bienes”.