Los pobladores de las regiones de Pasco y Junín conviven con desechos y aguas residuales, una situación preocupante considerando que nuestro país acoge la conferencia medioambiental COP20.

En Junín, el deficiente tratamiento de residuos pone en riesgo el río Chulcas y, por ende, la salud de los habitantes de las cercanías.

Patricia Munive, directora de Salud Ambiental de la región, señaló que la situación es “caótica”, principalmente “por falta de consciencia ambiental de autoridades y de la misma población”.

En tanto, en Pasco, la laguna de Patarcocha está contaminada, ya que sus aguas se mezclan con los desagües de la ciudad desde hace 40 años.