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Michael Russel, un publicista que trabajó en la organización que entrega los Globos de Oro, demandó el pasado jueves a la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA, según sus siglas en inglés) por presunto fraude, argumentando que el ente acepta pagos a cambio de nominaciones y premios.

Russel asegura que su compañía fue despedida tras la ceremonia de entrega del año pasado, pese a que tiempo atrás ayudó a resucitar el evento en medio de un escándalo que se produjo a principios de la década de 1980.

De acuerdo con la demanda, los miembros de la HFPA reciben pagos que podrían poner en peligro la exoneración impositiva de la que goza el grupo. Además, el demandante acusa que los espacios estelares de la alfombra roja se venden a entidades poco conocidas.

Los actuales publicistas que se encargan de la organización de la entrega de los premios no han respondido y se han mantenido en silencio, esto pese a que la ceremonia se llevará a cabo este domingo.

“La demanda busca una compensación de dos millones de dólares por incumplimiento de contrato, difamación y fraude en relación con el despido de Russell y su socio tras la ceremonia de premiación del año pasado. Establece que ambos fueron despedidos luego de una disputa con el presidente de la asociación, Philip Berk, en torno a una organización benéfica y una campaña de publicidad con Chrysler”, informó hoy El Nuevo Herald.