Después de la isla Kiribati en el norte de Australia, Nueva Zelanda recibió el Año Nuevo 2014. Pero como decía un narrador deportivo, "el tiempo no se detiene, el tiempo sigue su curso", en otras latitudes del mundo también se empezó a recibir el nuevo año, cargado de esperanzas y promesas.

En Kiritimati, un gran espectáculo de fuegos artificiales iluminó el cielo nocturno desde la torre más alta de Wellington, capital de la isla.

Lo mismo ocurrió en Australia en la tradicional y famosa sede de la ópera de Sídney con el lanzamiento de toneladas de pólvora que inundaron de colores el cielo de la ciudad.

Nueva Zelanda, por su ubicación geográfica, fue el segundo en recibir el 2014. La principal celebración ya ocurrió en Sky City donde también fuegos artificiales fueron lanzados desde la torre Sky.

Hong Kong también dio la bienvenida al 2014 con una celebración que mezcla antiguas tradiciones chinas con modernas incorporaciones. 

Millones de japoneses festejaron con el repicar de 108 campanadas con las que los residentes del archipiélago acostumbran celebrar la fecha.

Debido a sus creencias religiosas, los japoneses no le dan mucha importancia a la Navidad como si sucede en el mundo cristiano, pero el Año Nuevo es festejado con mucho entusiasmo.

Después de las 3:00 pm (hora peruana) Dubái, la gran metrópoli árabe, ya celebra la fecha con luces multicolores.

La cuenta regresiva ya llega a otras partes del planetañ. En Sudáfrica por ejemplo se rinde homenaje al expresidente sudafricano Nelson Mandela, fallecido el 5 de diciembre, con un concierto, fuegos artificiales y la proyección en 3D, de imágenes de la vida del Premio Nobel de la Paz.

En París, la Policía ya ha preparado un dispositivo de alta seguridad para la realización de esta celebración, que atrae a cientos de miles de personas en los Campos Elíseos, Trocadero y la Torre Eiffel.

La capital del mundo no se puede quedar atrás. En Nueva York, miles de residentes y visitantes van retar el frio y acudirán a la media noche en Times Square a la tradicional bajada durante 60 segundos de una bola de cristal multicolor.

En Brasil, millones de turistas disfrutarán en la playa de Copacabana en Río de Janeiro de las luces y colores al aire libre.

En Arabia Saudita, sin embargo, la policía religiosa se mostró en contra de cualquier tipo de celebración en ese reino ultraconservador, que aplica una versión rigurosa del Islam y sigue el calendario de la hégira.

En Austria, la Filarmónica de Viena ofrecerá su célebre Concierto de Año con buena música y un mensaje de paz por el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Estará dirigido por el maestro argentino-israelí Daniel Barenboim.