Un día después de que se produjese el gigantesco tornado de categoría EF4 que arrasó varios barrios del sur de Oklahoma, en el barrio de Moore, Estados Unidos amanece entre escombros y con una devastadora imagen de la localidad.

Edificios y vehículos han quedado destrozados tras el paso del tornado que llevaba vientos de más de 300 kilómetros por hora y que pudo arrasar, en unos 40 minutos, un área de 32 kilómetros.

Mientras tanto, los damnificados salieron a recuperan algunos objetos entre los escombros de sus viviendas destruidas. Asimismo, los bomberos y las autoridades de la localidad realizan arduos trabajos de rescate.

Las autoridades del estado de Oklahoma dijeron que han podido confirmar hasta ahora la muerte de 24 personas a causa de este tornado.