El sacerdote que vino a exorcizar temores y ficciones

Creyentes y curiosos llenaron la parroquia Santa Rosa de Lima para recibir al padre español José Antonio Fortea, conocedor del exorcismo. Nunca ha visto al demonio, confiesa, pero cree en su existencia.
Foto: Dar

FOTOS: Más de 1.000 personas acudieron a charla sobre exorcismo

Sacerdote exorcista: Yo no veo ningún signo del Apocalipsis

El exorcismo movió a cientos de creyentes y no creyentes a escuchar durante cerca de dos horas una charla en la parroquia Santa Rosa de Lima, en Lince. Cuánto de verdad y mentira hay en las películas acerca de las posesiones demoniacas. Todo ello fue aclarado por un especialista en la materia, el padre español José Antonio Fortea.

¿Quién es este sacerdote? José Antonio Fortea es párroco de la diócesis de Alcalá de Henares en Madrid (España). De todos los libros que ha escrito, el más famoso es "Summa Daemoniaca", catalogado como el tratado de demonología más completo escrito en el siglo XXI.

El sacerdote español confiesa que, a sus 43 años de edad, nunca ha visto al demonio, pero sí sus manifestaciones cuando entran en el cuerpo de una persona, por eso cree en la presencia de estos espíritus malignos como su firme creencia en Dios.

"Todas las confesiones cristianas, incluso los protestantes, estamos de acuerdo con la existencia del demonio, aunque pueden haber pequeños matices", señala.

Pero, por qué creer en el diablo. La lógica del religioso consiste en que si se cree en la existencia de Dios y en los ángeles, los demonios existen, aunque estos no se asemejan a las representaciones usuales, como el aquel personaje de color rojo con cola y cuernos.

SE ESPERABA LA ACOGIDA.
En los exteriores de la iglesia, la gente esperaba impaciente. "Realmente estamos necesitados", mencionó irónicamente una devota al contemplar la tremenda acogida de este evento.  Algunos asistían para conocer más y otros por mera curiosidad. Tuvieron que esperar el final de una boda y al compás de la marcha nupcial se empujaban  entre sí para conseguir un lugar, pero todo estaba copado.

Cuarenta minutos después de la hora señalada, el padre Fortea empezó su discurso. Confesó que no se mostraba sorprendido por encontrar un templo que sobrepasó ampliamente su aforo de 950 personas. "Eso me suele ocurrir en todos los países que visito", manifiesta, para luego explicar que hay hambre o necesidad por conocer el exorcismo.

"Yo creo en Dios y también creo en la existencia del diablo. He venido aquí para saber más de las posesiones del demonio", comenta David Sánchez, uno de los asistentes que se encontraba en la muchedumbre y que pugnaba por estar cerca al sacerdote, ya que la voz del religioso no era tan fuerte y los equipos de amplificación no estaban preparado para un auditorio muy particular.

LAS PELÍCULAS LO EXAGERAN.
Cuánto hay de cierto las posesiones que han representando en la pantalla grande, como en "El exorcista", "El exorcismo de Emily Rose" o "El rito". Seguro más de uno recuerda la escena cuando la chica poseída gira completamente su cabeza o verla caminar desde su cama hasta el techo.  Para el padre Fortea, muchos de los hechos que aparecen están sobredimensionados o exagerados.

Entonces, cómo reconocer un verdadero caso de endemoniados. El exorcista encuentra signos de posesión demoniaca cuando emerge en la persona una segunda personalidad que se traduce en gritos, convulsiones, insultos y rechazo a símbolos sagrados.

"La posesión (demoniaca) es un fenómeno, es algo extraordinario. La persona pierde la conciencia, puede decir cosas y hacer cosas que después no recuerda", aclara.

Como anécdota recuerda que una mujer sin conocer el latín en medio de su trance hablaba en este idioma.

Revela, además, que en su parroquia recibe una gran cantidad de consultas de quienes confunden todo lo malo que les pasa con la presencia del maligno. "Todo le echan la culpa al demonio", dice con cierta ironía y aclara que se debe distinguir entre una persona poseída y casos de personas que son tentadas por el demonio.

LANZA ADVERTENCIA.
También se debe diferenciar los casos de posesión con los psiquiátricos, aunque reconoce que en algunas ocasiones hay quienes han sido tratados por un trastorno y finalmente se detecta la influencia extraordinaria de un espíritu. He allí, agrega, la importancia del discernimiento que le confiere la experiencia para determinar si una persona atormentada necesita del exorcismo.

Respecto a la causa de la posesión o de quiénes están propensos a padecerla, el padre Fortea refiere que es un misterio, pero advierte a los feligreses de las acechanzas del maligno cuando se cree en la brujería, lo esotérico, la hechicería o santería, se participa de sectas satánicas o se juega la ouija. "Hay casos que no sabemos por qué han quedado poseídos", agrega.

"La misma realidad nos induce a pensar de que existe el espíritu. Lo que hacen esos brujos o hechiceros a veces no es un fraude, no son tonterías, a veces ellos tienen contacto con ese mundo espiritual maligno", recalca en un encuentro con la prensa.

Y cómo vencerlos. ¿solamente los sacerdote están preparados para ello? "Al demonio no se le echa gritos o manifestaciones de fuerza física. Por más que grite con fuerza eso al demonio no lo inmuta porque es un ser espiritual. Las armas que usa el exorcista son espirituales. No importa si es un sacerdote menudo o anciano", responde.

Después de su exposición, los fieles esperaban el momento de las preguntas para seguir despejando sus dudas. Y así en unos cuantos minutos más terminó la charla de este sacerdote exorcista en medio de los aplausos y la infaltable bendición.  Hasta la puerta de salida, los fieles lo siguieron con nuevas interrogantes, súplicas y le mostraban algunas fotos de sus seres queridos para posteriormente volver a casa en paz con Dios.

Por: Jorge Merino Marchán