“Normalmente una gestante empieza a tener problemas para asearse cuando su vientre va creciendo. La incomodidad para conseguirlo las obliga en ocasiones no limpiar la zona genital correctamente, ocasionando que los microorganismos  se trasladen hacia la vagina”, dijo la Decana del Colegio de Obstetras, Rosa Elena Lara.

Los efectos de una incorrecta higiene íntima están relacionados con enfermedades como la varicela a causa de una leve infección, y otras asociadas al contacto sexual, entre ellas los herpes o la sífilis.

Recomendaciones:
•    Lavarse las manos con agua y jabón, antes y después de ir al baño
•    Extreme la limpieza de la boca: Cepillarse los dientes al levantarse y antes de acostarse, así como después de cada comida
•    Darse un baño diario de ducha o esponja, ya que aumenta la sudoración y el flujo vaginal
•    Higiene diaria de genitales con agua sola
•    Utilizar utensilios limpios (tazas, vasos, platos, cucharas, etc.) para preparar y servir los alimentos
•    Hervir el agua antes de consumirla
•    Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño
•    Utilizar ropa y zapatos cómodos
•    Ventilar las habitaciones de la casa

“Estudios demuestran que un alto índice de mujeres que se encuentran en riesgo de padecer un parto prematuro, padecen vaginosis, lo que indica la estrecha relación existente entre la infección y el parto prematuro, por ellos es de suma importancia una correcta higiene durante el embarazo”, puntualizó la especialista.