EFE

La ciudad japonesa de Hiroshima, recordó hoy a las víctimas de la primera bomba atómica, al cumplirse 67 años del primer ataque nuclear de la historia, en una ceremonia en la que se renovó el llamamiento por la paz, la no proliferación y la abolición de las armas nucleares.

"No debemos permitir que la tragedia se olvide", afirmó durante la ceremonia el primer ministro nipón, Yoshihiko Noda, quien insistió en que Japón, único país que ha sufrido un ataque atómico, debe liderar el debate internacional sobre la no proliferación y el desarme nuclear.

Se calcula que la bomba "Little Boy" lanzada por Estados Unidos, acabó de forma inmediata con la vida de unas 80.000 personas, aunque para finales de 1945 los muertos se elevaban a unos 140 mil y las víctimas por la radiación en los años posteriores fueron muchas más.

Noda, reiteró además, que su Gobierno llevará adelante una política energética encaminada a reducir la dependencia de las centrales nucleares y garantizar una seguridad energética a largo plazo.

La ceremonia tuvo lugar en un momento en que el debate nuclear en Japón se ha reavivado a raíz del accidente de Fukushima, el más grave desde el de Chernóbil en 1986, desatado por el terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011.