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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, promulgó en un acto público una ley de desarme aprobada esta semana por el Parlamento, a la que calificó como un instrumento fundamental para la "pacificación" del país, donde la violencia se cobra miles de vidas al año.

"Ya basta de atracos, de crímenes, de culto a las armas, eso no es vida, eso es un infierno", dijo Maduro, que llamó a los delincuentes a reinsertarse en la sociedad y a sumarse a la "revolución" para "hacer patria".

Durante un acto en el estado de Vargas (centro), el mandatario señaló que esta ley "era el instrumento que nos faltaba para ir al desarme completo y a la pacificación del país".

Sin embargo, pidió que "nadie se engañe" al manifestar que lograr el desarme "será un proceso complejo".

La ley, entre otros puntos, restringe la venta de armas de fuego, aumenta las penas para la tenencia ilegal y establece que el Gobierno es el único que puede comercializarlas.

En el acto también participó el presidente del Parlamento, el diputado chavista Diosdado Cabello, quien destacó que la ley es una "herencia" del fallecido presidente Hugo Chávez y prometió esfuerzos para que la iniciativa "esté en vigencia práctica, que la gente la vea".

"Arma que se recoja, arma que puede ser destruida inmediatamente para que no esté en la calle", afirmó Cabello.

La inseguridad es una de las principales preocupaciones en Venezuela, que posee la tasa de homicidios más alta de Sudamérica.

EFE