Un estudio realizado por la empresa Ipsos Apoyo por encargo del movimiento Manuela Ramos y el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex) revela que el 52 por ciento de personas mayores de 18 años de cuatro ciudades del Perú, incluida la capital, rechaza el aborto en casos de violación sexual.

Del mismo modo, el  51 por ciento de los encuestados considera que la Iglesia Católica no debería intervenir en las políticas de salud.

“Las políticas de salud tienen que estar orientadas a atender situaciones actuales y reales como la sexualidad en los jóvenes y adolescentes. Ellos deben ser informados para vivir su sexualidad de manera sana, responsable y sin prejuicios”, comentó Ana María Yáñez, directora del Movimiento Manuela Ramos, durante la presentación de los resultados de esta investigación.

El sondeo fue aplicado a hombres y mujeres mayores de 18 años en Lima, Piura, Ayacucho y Pucallpa.

Por otro lado, el 56 por ciento de entrevistados cree que las mujeres toleran la violencia de sus parejas para proteger a sus hijos, ya que tienen miedo de que éstos se vean perjudicados de alguna manera en caso denuncien al agresor.

El sondeo señala que el miedo de las mujeres a denunciar a sus agresores está relacionado a su condición de dependencia económica, lo que también les impide proteger a sus hijos frente a un padre agresor.

“Muchas de las mujeres que denuncian han terminado muertas. Cuando ellas denuncian hay que ver cómo se garantiza que no estén expuestas a la violencia del marido”, explicó Yáñez.

Dijo, además, que el número de centros estatales de asistencia a mujeres víctimas de violencia es aún insuficiente para lograr que éstas tengan las garantías para denunciar al agresor sin miedo a un perjuicio posterior.

El estudio también refiere que el 63 por ciento de personas entrevistadas piensa que las mujeres andinas son las más discriminadas; mientras que en Lima un 71 por ciento piensa lo mismo.

También en la capital se registra una percepción mayoritaria sobre la discriminación hacia las madres solteras, prostitutas, lesbianas y bisexuales, así como a personas procedentes de la Amazonía, afro descendientes o mestizas.

El acoso sexual, la estigmatización como amas de casa, el cuestionamiento a su intelecto, la diferencia salarial, el trato distinto a gestantes y las restricciones laborales son algunas de las formas de discriminación hacia el grupo señalado.

Mientras que el acoso sexual es indicado como la principal expresión de discriminación en Lima y Piura; en Pucallpa y Ayacucho se cree que el problema más importante es el encasillamiento de la mujer como ama de casa.

Un total de 1407 hombres y mujeres fueron entrevistados entre el 18 de marzo y el 1 de abril. El estudio tiene un margen de error de +2.61 por ciento, y un nivel de confiabilidad de 95 por ciento.

Con información de Andina