Una lluvia de críticas ha caído sobre la actual jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, luego que en un mismo día visitara lo que fue el campo de concentración de Dachau y una feria bávara que tenía a la cerveza como protagonista.

“Es una combinación de mal gusto y escandalosa. (…) Si te tomas en serio la conmemoración de un sitio del horror como este, no lo visitas en campaña electoral”, señaló Renate Kuenast, dirigente del partido político Los Verdes.

En tanto, el diario Der Spiegel en su edición online indicó que “un poco más de sensibilidad no habría estado de más”. El acto en Dachau fue "una visita al lugar adecuado en el momento equivocado. (…) ¿Debe hacer campaña en un campo de concentración?", añadió el medio, reconociendo que "para los turistas", la cerveza y la visita al campo es algo habitual, "pero, ¿para una canciller?"

Merkel realizó una visita sin precedentes a Dachau, campo de concentración donde murieron 41 mil presos a manos del nazismo de Adolf Hitler. Tras mostrar su tristeza y su “vergüenza” por los crímenes nazis, se desplazó a una feria bávara. 

Los supervivientes y asociaciones de judíos que invitaron a Merkel a Dachau se desmarcaron de las críticas y agradecieron la visita que consideran histórica.