Los hermanos Abraham y Moisés Gonzales Rojas, de nacionalidad mexicana, mantenían comunicación con la niña peruana de 12 años, a través de Internet.

Los familiares de la menor, pertenecientes a la comunidad húngara-gitana, advirtieron el hecho y acudieron al hotel en Miraflores donde se hospedaban los extranjeros, a quienes acusaron de tratar de captar a una menor para violarla.

Luego de darles una paliza y ser trasladados a la comisaría de la jurisdicción de San Borja, ambos jóvenes fueron liberados por inexistencia de delito infraganti.