Al menos 10 personas, nueve de ellas de una misma familia, murieron hoy por el bombardeo de las fuerzas del régimen sirio sobre una casa en la localidad de Mishmishan, en la provincia septentrional de Idleb, informó a Efe un activista testigo de los hechos.

El activista, que se identificó como Tarek Abdulhaq, relató que la población, a solo 25 kilómetros de la frontera con Turquía, fue bombardeada con morteros esta madrugada, y que entre los muertos en la casa en la que se hallaba la familia había dos menores de edad y cuatro mujeres.

La décima víctima falleció cuando era trasladada hacia Turquía para ser ingresada en un hospital, señaló Abdulhaq, que fue testigo directo de esa muerte cuando participaba en la evacuación del herido.

El activista, miembro de la organización juvenil Consejo de la Comandancia de la Revolución, explicó que se trata del segundo día consecutivo en que Mishmishan sufre los bombardeos.

Abdulhaq agregó que la población ya fue ocupada hace un mes por el ejército, lo que obligó a un buen número de habitantes a huir a las montañas para regresar después, pero descartó que el rebelde Ejército Libre Sirio esté presente en este pueblo.

"Estos ataques pretenden aterrorizar a la gente, para que no salga de sus casas", consideró el opositor.

EFE