Tras la muerte de Karen, hija del cónsul chileno en Maracaibo, Fernando Berendique, durante un confuso incidente ocurrido el viernes en la noche con el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de Venezuela (Cicpc), uno de los doce efectivos detenidos relató su versión de los hechos, aclarando que el incidente que terminó con la vida de Karen se debió a una “sucesión de errores”.

Refirió que el incidente se produjo cuando doce funcionarios de la Cicpc realizan un operativo nocturno a fin de prevenir el robo de vehículos en la zona norte de Maracaibo.  Y cuando registraban a otra unidad,  llegó hasta el lugar el vehículo con los dos hijos del cónsul en su interior.

"Cuando la camioneta estaba cerca tres funcionarios sacaron sus armas y apuntaron hacia el vehículo. El conductor, en vez de detenerse aceleró hacia atrás rápidamente y los policías comenzaron a dispararles”, comentó el policía a un diario venezolano.

Tras la huída, "dos funcionarios en una moto iniciaron una persecución al tiempo que le disparaban. Uno de los proyectiles le estalló un caucho trasero y dos entraron por la puerta trasera atravesando la lata. Estos dos últimos disparos fueron los que impactaron a la joven en la región occipital, nuca y el dedo meñique izquierdo".

Sólo cinco funcionarios accionaron sus armas y el resto llegaron cuando ya la balacera se había registrado, puntualizó el policía.

Explicó que Fernando, hermano de Karen y conductor de la TrailBlazer, propiedad del cónsul, se detuvo al notar que su hermana estaba herida, en momentos donde los efectivos que habían disparado no sabían quiénes eran los ocupantes del vehículo.

Ante esta situación, llevaron a la joven a la clínica D"Empaire, donde finalmente llegaría sin signos vitales, según sostuvo el policía.