Los presidentes de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los pueblos de América (ALBA) comenzaron este sábado su XI cumbre ordinaria con el objetivo de crear una zona económica, uno de los acuerdos que tienen previsto cerrar en la reunión, que durará hasta el domingo.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, inauguró la cumbre, a la que asisten todos los presidentes y jefes de Gobierno de los ochos países miembros, destacando la necesidad de lograr un sistema que permita integrar las economías de los países miembros de manera coordinada para avanzar más en ese ámbito.

A la reunión asisten los presidentes de Ecuador, Rafael Correa; Cuba, Raúl Castro; Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega, y los primeros ministros de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves; Dominica, Roosevelt Skerrit, y Antigua y Barbuda, Baldwin Spencer.

También está presente el presidente de Haití, Michel Martelly, cuyo país se mantendrá como "invitado especial permanente" del mecanismo, y el canciller de Argentina, Héctor Timerman, en agradecimiento al respaldo de la ALBA a la reivindicación argentina sobre las Islas Malvinas.

En el inicio de su intervención, Chávez recordó que "el ALBA ha entrado en su año número nueve", tras su fundación en La Habana, en diciembre de 2004, en contraposición al "esperpento", como lo definió hoy el presidente venezolano, de la Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), impulsado por Estados Unidos.

Con relación al ECOALBA, como se denominará el mecanismo de zona económica, explicó que entraría en vigor en un plazo de dos años desde el momento de la firma, presumiblemente en el documento final de esta reunión.

El presidente venezolano explicó que la creación de ese espacio prevé "el ordenamiento y dinamización de las relaciones económicas de las partes potenciando el encadenamiento productivo y comercial complementario".

"Este acuerdo define los principios económicos que regirán el proceso de desarrollo económico compartido bajo la perspectiva de bloque y no como una simple agregación de países individuales, lo que además permitirá su posicionamiento a nivel internacional", continuó al leer el documento.

El presidente ecuatoriano advirtió no obstante de que "una zona comercial no se establece por decreto" sino que se debe hacer con "voluntad".

En ese sentido, Correa destacó que se deben "buscar intercambios complementarios en mutuo beneficio" y animó a seguir utilizando el Sistema Único de Compensación Regional (Sucre), que permite la transacciones comerciales con un sistema de ajuste interno de monedas sin tener que utilizar una moneda extranjera.

Por otra parte, Ortega manifestó la predisposición de su país a participar activamente en el sistema de compensación monetaria.

Además se acordó crear un coordinador de la política económica de la ALBA, que será definido próximamente.

EFE