Papa Francisco parte de Brasil tras siete días de visita por la JMJ

La próxima JMJ se realizará en la ciudada Cracovia, en Polonia. Allí el beato papa Juan Pablo II fue arzobispo desde 1962 y cardenal desde 1967.

El papa Francisco dejó Brasil tras siete días de visita por la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizó en Río de Janeiro. El sumo pontífice abordó el avión Alitalia rumbo a Roma y junto al secretario de Estado del Vaticano y al secretario de prensa del Vaticano.

Cabe indicar que RPP Noticias se encontró en tres oportunidades cerca del papa Francisco: dos momentos en Copacabana y uno en el hospital donde declaró en exclusiva.

La próxima edición de la Jornada Mundial de la Juventud, prevista para 2016 en Cracovia (Polonia), tendrá como principal homenajeado al fallecido papa Juan Pablo II, el creador del evento, que fue cardenal de esa ciudad y que será canonizado en los próximos meses, informó el Vaticano.

"Naturalmente, con la perspectiva de canonización de Juan Pablo II en los próximos meses, es interesante realizar la próxima Jornada en su ciudad, porque él, con seguridad, será el protector de la Jornada, pero ya en su calidad de santo", afirmó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, en una rueda de prensa en Río de Janeiro.

La elección de Cracovia como próxima sede de la Jornada Mundial de la Juventud fue anunciada este domingo por el papa Francisco al final de la misa que celebró para poco más de tres millones de personas en Copacabana, la playa más conocida de Río de Janeiro, y con la que puso fin a su visita de siete días a Brasil.

Cracovia es la ciudad de la que el beato papa Juan Pablo II fue arzobispo desde 1962 y cardenal desde 1967 hasta el 16 de octubre de 1978, cuando fue elegido sumo pontífice tras la muerte de Juan Pablo I.

FUNDADOR

La Jornada Mundial de la Juventud fue creada en 1984, cuando, tras concluir el Año Santo de la Redención, Juan Pablo II entregó una cruz de madera de cuatro metros de altura a los jóvenes invitándoles a llevarla por todo el mundo.

"Entre las muchas iniciativas pastorales de Juan Pablo II, las Jornadas Mundiales de la Juventud han sido, sin duda, las más exitosas, de mayor alcance y fecundas", aseguró el arzobispo de Cracovia, cardenal Stanislaw Dziwisz, en una carta de agradecimiento que se divulgó en Río de Janeiro.

El cardenal afirmó que la organización del evento en Cracovia es una honra y una gran responsabilidad debido a que en el mismo año será conmemorado el aniversario 1.050 del "bautismo de Polonia".

"Junto con toda la iglesia de Polonia me alegra que el Santo Padre haya aceptado la invitación que le enviaron las más altas autoridades de la República de Polonia y el Episcopado polaco", afirmó.

Dziwisz agregó que Francisco respondió a los deseos de numerosos jóvenes que hace mucho tiempo querían "celebrar su fe en el país y en la ciudad de Karol Wojtyla, que partió hacia la Ciudad Eterna desde Cracovia en octubre de 1978, y que, como Juan Pablo II, obispo de Roma, instituyó las Jornadas Mundiales de la Juventud".

PAPA Y CRISTINA FERNÁNDEZ

En un hecho anecdótico, el papa Francisco saludó este domingo a la presidenta argentina, Cristina Fernández, tras la misa de clausura de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud en Rio de Janeiro y le obsequió unos zapatos y unos calcetines blancos para su nieto, Néstor Iván, nacido hace dos semanas.


"Miren lo que me regaló el papa Francisco para Néstor Iván", dijo Fernández a los periodistas que cubrieron el evento religioso.

Próxima Jornada de Juventud será en tierra de Juan Pablo II

Tras agradecer por las alegrías que le han hecho vivir en Río, el papa Francisco anunció que la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) será en Cracovia, Polonia al año 2016

Según informó nuestro enviado especial, Gerardo Reina, la presencia de muchos polacos en Copacabana, hacía presagiar que el encuentro se iba a realizar en ese país; lo cual fue confirmado antes de que Benedicto culmine su discurso.

Un hecho singular fue que más de dos millones de jóvenes realizaron la coreografía más grande del mundo, frente al papa, levantando los brazos y haciendo giros corporales bailando.

La comunión terminó en Copacabana después de  15 minutos.

Al ser en Cracovia, Polonia, la próxima JMJ, el Papa Francisco rinde un homenaje al Papa Juan Pablo II y su ciudad natal.

Cracovia es una de las ciudades más grandes, antiguas e importantes de Polonia. Tiene una población de 760 mil habitantes.

FRANCISCO A JÓVENES

El papa Francisco pidió este domingo a los tres millones de jóvenes reunidos en Río de Janeiro en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que lleven el Evangelio "para arrancar el mal y la violencia, demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio y edificar un mundo nuevo.

"Queridos jóvenes, llevar el evangelio es llevar la fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia; para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio; para edificar un mundo nuevo", les dijo el papa en la misa de clausura de la JMJ. 

La misa se celebró en la playa de Copacabana y durante la misma el papa pidió a los jóvenes católicos que "no tengan miedo" y que anuncien el Evangelio por todo el planeta, "ya que el mundo tiene necesidad de Cristo".

"No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente. El Señor busca a todos, quiere que todos sientan el calor de su misericordia y de su amor", afirmó el Obispo de Roma.

Y añadió: "Jesucristo cuenta con ustedes, la Iglesia cuenta con ustedes, el papa cuenta con ustedes. Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos".

Francisco subrayó que Jesús dijo "vayan y hagan discípulos a todos los pueblos", pero que no dijo "si quieren, si tienen tiempo, etc, dijo vayan y hagan discípulos".

El papa agregó que el mandato no nace de la voluntad de dominio o de poder, sino de la fuerza del amor.

"Jesús no nos trata como a esclavos, sino como a hombres libres, amigos, hermanos, y no sólo nos envía, sino que nos acompaña, está siempre a nuestro lado en esta misión de amor", aseguró.

¿Adónde nos envía Jesús?, se preguntó el papa, que contestó que "no existe fronteras, no hay límites, nos envía a todos, ya que el evangelio no es para algunos sino para todos, no es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores, es para todos".

"Por ello, no tengan miedo de ir y llevar a Cristo, cuando vamos a anunciarlo, Él mismo va por delante y nos guía", destacó el papa, que agregó que la Iglesia también les acompaña.

Francisco expresó su deseo de que ese mandato de "vayan" resuene sobre todo en los jóvenes de América Latina, comprometido en la misión continental promovida por los obispos.

El Obispo de Roma manifestó que evangelizar es dar testimonio en primera persona, "es superar nuestros egoísmos, es servir inclinándose a los lavar los pies como hizo Jesús".

El papa añadió que cuando los cristianos hacen frente juntos a los desafíos, "entonces somos fuertes, descubrimos recursos que pensábamos que no teníamos".

Jesús -manifestó- no ha llamado a los apóstoles a vivir aislados, los ha llamado a formar un grupo, una comunidad.

Francisco pidió a los sacerdotes a acompañarlos con generosidad y alegría. "Ayúdenlos a comprometerse activamente en la Iglesia,; que nunca se sientan solos", precisó. 

Al final de la misa, Francisco anunció que Cracovia, en Polonia, la ciudad de la que fue arzobispo y cardenal el beato papa Juan Pablo II, será la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en 2016. 

A la misa de Copacabana asistieron las presidentas de Brasil y Argentina, Dilma Rousseff y Cristina Fernández, respectivamente y el presidente de Bolivia, Evo Morales.

Un total de 11.000 sacerdotes, 1.500 obispos y 60 cardenales concelebraron con el papa.

Durante el ofertorio, fue presentada al papa una niña muy pequeña que nació si cerebro y que aún vive, cuando normalmente estos niños fallecen casi inmediatamente.

El portavoz vaticano, Federico Lombardi, contó que los padres de la niña la llevaron a la misa que ayer, sábado, oficio Francisco en la catedral de Río de Janeiro y la presentaron al papa y éste pidió que hoy fuera llevada en el ofertorio, como señal de la ofrenda a Dios de la vida.

También se rezó por las víctimas y heridos del accidente ferroviario ocurrido en Santiago de Compostela (España), en el que murieron 79 personas y 92 resultaron heridas.

Al final de la misa, el papa entregó a cinco pareja de jóvenes, representantes de los cinco continentes, una pequeña reproducción del Cristo Redentor, símbolo de Río de Janeiro, y un libro de plegarias.

El pontífice llegó a Copacabana en el papamóvil, en el que recorrió todo el paseo marítimo, de cuatro kilómetros de largo. Decenas de miles de jóvenes le acompañaron durante el recorrido, corriendo por la arena y el paseo marítimo.

Francisco se detuvo en numerosas ocasiones, para saludar a los presentes, besar niños e incluso tomó mate que le ofrecieron unos jóvenes argentinos. 

El papa se reunirá con el comité coordinador del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y con los miles de voluntarios de la JMJ antes de regresar a últimas horas de hoy a Roma.

EFE