Pobladores trabajan en entrañas de la megalópolis de Ciudad de México

Con más de cuatro décadas y el crecimiento desmedido de la población, el drenaje es incapaz de evitar inundaciones de aguas negras.

Desde 2007 se ha trabajado a lo largo de casi 24 kilómetros en tareas de reforzamiento, reparación de agujeros y sellado de filtraciones del drenaje profundo de la capital mexicana.

Para 2013 deberán estar rehabilitados 47,6 kilómetros, de un total de 166 kilómetros de que consta el Sistema de Drenaje Profundo, para lo cual se invertirán 1.643 millones de pesos (unos 125 millones de dólares).

"Esperamos terminar a más tardar el mes entrante para que en la próxima temporada de lluvias las nuevas obras ayuden al desahogo de las aguas residuales y pluviales de la Cuenca", dijo Fernando Martínez, un joven albañil.

El Emisor Central es la parte medular de la red, pues se encarga de conducir fuera del Valle de México las aguas del drenaje profundo de la capital.

El Valle de México es una cuenca natural donde en el pasado existía un gran lago en cuyas márgenes se asentaron diversos grupos indígenas y, en un islote, los aztecas, que fundaron la ciudad de Tenochtitlan alrededor de 1325.

No obstante que el lago en la actualidad está casi seco, las condiciones naturales han propiciado inundaciones a lo largo de los siglos.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, en 1975 la población de la zona metropolitana del Valle de México era de casi 10 millones y la capacidad de desalojo del Sistema de Drenaje Profundo era de 280 metros cúbicos por segundo, pero actualmente se ha reducido a 195, con casi el doble de habitantes.

Actualmente, la Ciudad de México cuenta con un sistema de drenaje de gran magnitud y complejidad, que capta las aguas residuales domésticas e industriales, además de los escurrimientos generados por las lluvias.

Su estructura comprende 10.240 kilómetros de tubería de redes secundarias y 2.087 kilómetros de redes primarias, 144 kilómetros de colectores marginales, 178 plantas de bombeo, canales a cielo abierto, ríos entubados, presas de almacenamiento y lagunas de regulación.

La red continúa en el sistema general de desagüe y en el Drenaje Profundo, actualmente columna vertebral del sistema, hasta desembocar en la parte alta de la Cuenca del Río Pánuco y finalmente en el Golfo de México.

EFE