¿Por qué un niño debe tomar más agua que un adulto?

Las necesidades de agua en los niños son mayores que las de los adultos. Los pequeños tienen más riesgo de sufrir deshidratación, un trastorno que puede tener graves consecuencias.
Cortes

En los niños menores de dos años, la proporción de agua es entre el 70 y el 80 por ciento de su peso, mientras que en los adultos es entre el 50 y el 60 por ciento.

“Para mantener una hidratación adecuada debemos ofrecerles agua con frecuencia, incluso antes de que sientan sed. Hay que tener en cuenta que el agua también es proporcionada a través de los alimentos, especialmente frutas, verduras, y zumos”, dijo la médico pediatra Marilú Chiang.

Los bebés amamantados no necesitan beber agua:
•    Los bebés hasta los seis meses solo necesitan leche materna.
•    Casi el 90 por ciento de la leche materna está compuesta por agua y contiene los nutrientes y minerales necesarios para satisfacer los requerimientos alimenticios del bebé y mantenerlo correctamente hidratado.

¿Cuándo se produce la deshidratación?
•    La deshidratación se produce cuando el cuerpo pierde líquido de forma excesiva.
•    Síntomas: las fontanelas del recién nacido se ven hundidas, la piel reseca y pálida, el niño orina menos de lo habitual y de color oscuro, escasa saliva, deposiciones secas y duras, falta de ánimo, etc.

“No sólo el calor puede llevar a la deshidratación, también hay que estar atentos en el caso de que el niño tenga diarrea, lo más frecuente por una infección gastrointestinal. Debemos evitarla en la medida de lo posible con correctas medidas de higiene y si no ha sido posible evitarla, asegurarse de mantener al bebé hidratado mediante agua o sueros”, recomendó la especialista.