Referencial/RPP

Un hombre de 28 años de edad, identificado como Eduardo Javier Morales Molina, fue hallado muerto al interior de un departamento ubicado en el séptimo piso de un edificio de la primera cuadra de la avenida Aurelio Miroquesadaen en San Isidro.

Según las primeras indagaciones, el cadáver fue hallado en una de las habitaciones del inmueble con  un impacto de bala en la cabeza, por lo que se presume que se habría suicidado. 

Hasta el lugar llegó la fiscal, Lucero Gamarra Villanueva y personal de la división de homicidios de la Divincri, así como peritos de criminalística.

Llamó la atención la presencia del jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) José Luis Pérez Guadalupe, quien pregunto por el departamento 701, donde se produjo la muerte de Morales Molina.  El funcionario, que es amigo de los padres del occiso, se retiró sin declarar a la prensa.

El cadáver fue trasladado en una furgoneta de la Policía Nacional del Perú (PNP) a la morgue central de Lima, por orden de la fiscal Gamarra Villanueva.