Uruguay: Enfermero mató a decenas de pacientes por piedad

La abogada del acusado sostuvo que "después de 20 años de trabajar en centro de tratamiento intensivo, con el estrés que implica estar entre la vida y la muerte, su cliente no pudo soportar más".

Uno de los enfermeros detenidos en Uruguay por la muerte de decenas de pacientes en las unidades de cuidados intensivos de dos hospitales confesó hoy que cometió los crímenes "por piedad", afirmó su abogada después de que su cliente testificara ante un juez.

"Mi cliente es consciente de sus actos, confesó plenamente ante juez, fiscal y esta defensa que lo hizo por móviles de piedad", afirmó Inés Massiotti.

Mazziotti agregó que el enfermero "fue procesado por una serie de delitos de homicidio" aunque prefirió no aclarar por cuántos.

"Estamos hablando de varias muertes. No voy a determinar el número porque si bien hay un procesamiento se pueden seguir indagando", manifestó.

Según la letrada, su cliente indicó ante el juez de Montevideo que lleva el caso, Rolando Vomero, "que después de 20 años de trabajar en un CTI (Centro de Tratamiento Intensivo), con el estrés que implica estar entre la vida y la muerte (...) no pudo soportar más".

La abogada agregó que en su opinión "hay una patología sicológica, no siquiátrica, porque (el enfermero) fue periciado exhaustiva y correctamente por el forense".

"De la pericia sicológica van a surgir transtornos de la personalidad que han afectado su trabajo", reveló.

Según los medios de comunicación uruguayos fuentes del proceso indicaron que ninguno de los dos enfermeros había usado fármacos para acabar con la vida de sus víctimas.

Los hombres, de 49 y 36 años y con larga trayectoria laboral, aparentemente no tenían relación entre sí y los casos quedaron al descubierto tras algunas muertes consideradas dudosas.

"Aunque las investigaciones continúan, se estima que el número de muertos en condiciones dudosas podría llegar a sesenta", afirmó a Efe una fuente policial, al anunciar que "el caso está generando gran conmoción a nivel de las autoridades".

Los presuntos asesinatos se registraron en la unidad cardiológica del Hospital Maciel, dependiente del Estado, y en el CTI neuroquirúrgico de la Asociación Española Primera de Socorros Mutuos, una de las mutualistas más reputadas del país.

Una investigación policial de dos meses permitió reunir pruebas que incriminan a los enfermeros en la muerte de varios pacientes internados.

Una mujer, también enfermera y compañera de los anteriores, igualmente está detenida supuestamente por haber ocultado los crímenes.

EFE