EFE

La colombiana Caterine Ibargüen, que consiguió el mayor logro de su carrera deportiva tras proclamarse campeona de triple salto en los Mundiales de Atletismo de Moscú, salió de las pistas del estadio Luzhniki a sabiendas de que había hecho historia en su país.

"Sé que se hace historia para mi país. Sé que (la medalla de oro) va a ser la primera de muchas porque ésta es la prueba de que sí se puede", dijo la flamante campeona a los periodistas.

Plata olímpica en Londres y bronce en los pasados Mundiales de Daegu, Ibargüen nunca dejó de luchar por el oro. "Siempre he ido por la dorada", dijo la atleta, de 29 años.

Ibargüen agradeció la victoria a todo el pueblo de Colombia, a las autoridades deportivas del país, pero sobre todo, a su entrenador.  "Tengo el gran apoyo de toda Colombia, del Comité Olímpico colombiano, de la Federación, y más del excelente entrenador que tengo ahora, Ubaldo Duani. Él ha creado mucha confianza en mí y me ha dado una fortaleza mental increíble”, agregó.

Tras el primer intento nulo en la final de la prueba, la deportista colombiana no perdió ni mucho menos la calma. Tampoco se dejó llevar por la sensación de una victoria prematura cuando ya lideraba la prueba apenas en el segundo intento.

"Me sentí ganadora sólo después de mi sexto salto. Trabajé conmigo misma porque sabía que me enfrentaba a muy buenas competidoras. Por eso, trabajé hasta el final", dijo Ibargüen.

EFE