Foto: EFE (Referencial)

La epidemia de tos ferina que experimenta California desde el verano continúa en aumento y afecta de manera especial a los bebés hispanos, según las últimas cifras dadas a conocer por el Departamento de Salud del estado.

Hasta el 26 de octubre, se habían presentado 6.257 casos (279 más que la semana anterior) una cifra que no se superaba desde 1950.

Nueve de los 10 bebés que han fallecido este año por la enfermedad eran latinos y menores de tres meses.

Entre las causas por las que los bebés hispanos presentan alta incidencia, las autoridades destacan la falta de acceso a servicios preventivos de salud y porque son más propensos a vivir en casas con numerosos parientes, lo que aumenta el riesgo de contagio.

Como medida de prevención, las autoridades recomiendan aplicar la vacuna, no solamente a los bebés sino a los padres y todas aquellas personas que estén en contacto con los niños durante su primer año de edad, como abuelos, tíos u otros parientes cercanos.

Recientemente, el Departamento de Salud de California recomendó que los adolescentes también se apliquen la vacuna, al notar un aumento en su nivel de contagio, que actualmente es de 34,5 casos por cada 100.000 residentes.

El índice promedio general de contagio es de 16 casos por cada 100.000 personas, indicador que no se presentaba desde 1959 cuando los contagios fueron de 16,1 por cada 100.000. Para los bebés hispanos menores de seis meses, el indicador es de casi 366 casos por cada 100.000 residentes.

EFE