La marcha del silencio, que muchos han bautizado ya como la "marcha de los paraguas", inundó el centro de Buenos Aires bajo una lluvia torrencial en homenaje de Alberto Nisman en el día en que se cumple un mes de la muerte del fiscal que denunció a la presidenta argentina, Cristina Fernández.

La lluvia estalló minutos antes de que comenzara la marcha, que arrancó puntual encabezada por la familia de Nisman y varios de sus compañeros fiscales, y obligó a los manifestantes a guardar banderas y carteles para empuñar sus paraguas.

En medio de un fuerte dispositivo policial, los vendedores ambulantes de paraguas y ponchos sacaron provecho entre los desprevenidos de los más de 400.000 asistentes, según informaron a Efe fuentes de la Policía Metropolitana.

En las redes sociales los argentinos hablaban de "Marcha de los paraguas", un nombre que ya había bautizado otra histórica marcha realizada en 1994, en repudio al atentado contra la mutua judía AMIA, que dejó 85 muertos.

EFE