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El Gobierno chileno descartó de plano una eventual mediación para resolver el conflicto con Bolivia, que lo demandó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en reclamo de una salida soberana al mar.

"No está ni en la más remota de las posibilidades", sostuvo el ministro chileno de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, al ser preguntado sobre una eventual intervención del Vaticano en el asunto.

"Chile no ha aceptado en el pasado y no aceptará mediación alguna en un tema que es absolutamente bilateral, que le compete sólo a Chile y a Bolivia", subrayó Muñoz tras una reunión con el equipo asesor de la Cancillería en el caso de la demanda boliviana.

El tema surgió a partir de unas declaraciones del presidente boliviano, Evo Morales, quien señaló que el papa Francisco le había solicitado antecedentes sobre el diferendo con Chile.

Muñoz dijo desconocer absolutamente si el Vaticano efectivamente ha pedido información a Bolivia y manifestó su extrañeza frente a esa posibilidad.

"Todos conocemos que la diplomacia vaticana es altamente competente y muy seria y ellos tienen sus medios para obtener información, dijo.

"Será la Santa Sede la que tendrá que decir si es que el Santo Padre le ha pedido alguna información al presidente boliviano", agregó Muñoz.

Indicó también que "Chile nunca va a considerar, ni acepta ni aceptará ceder territorio bajo presiones ni mediación de ninguna especie. Eso está meridianamente claro para nosotros, menos aún cuando hay un caso en La Haya", agregó.

En este sentido, el senador Francisco Chahuán, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, descartó que el Papa Francisco, ante una eventual visita a Bolivia, se vaya a pronunciar sobre la demanda marítima.

Afirmó que la visita del sumo pontífice sería una visita de "carácter apostólico, por lo que evitaría pronunciarse de temas de carácter bilateral entre Chile y Bolivia".

Asimismo, Chahúan reiteró la necesidad de seguir enfocados en el despliegue (comunicacional) que se debe llevar a cabo durante este mes, tener unidad de criterios y discurso para instalar la "sólida posición chilena" entre los demás países.

Bolivia demandó a Chile ante la CIJ en 2013, con el objetivo de que el tribunal obligue a Chile a negociar una salida soberana océano Pacífico, que el país andino perdió en una guerra del siglo IXI.

Chile rechaza la posición boliviana y la competencia de la corte de La Haya, considerando que ese tribunal se constituyó con posterioridad al tratado de 1904 que a juicio de Santiago resolvió de forma definitiva todos los asuntos limítrofes entre ambas naciones.

Muñoz dijo que Chile seguirá dando a conocer su postura ante distintos Estados a través de gestiones de parlamentarios, expresidentes y otros medios.

De hecho este fin de semana el canciller publicó una columna en al diarios brasileño Fohla de Sao Paulo titulada "Lo que la demanda boliviana esconde" en la que sostiene que Bolivia, con su demanda y la campaña política y diplomática con que la ha acompañado no contribuye en nada a la integración latinoamericana.

Señaló, además, que el Gobierno aún no define quién asistirá en reemplazo de la presidenta Michelle Bachelet a la toma de posesión de Evo Morales en su tercer período presidencial, el próximo 21 de enero.

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