Referencial

China seguirá adelante con su plan de fomento de la energía nuclear a través de la construcción de nuevas centrales nucleares, a pesar de los interrogantes abiertos por el accidente en la planta japonesa de Fukushima, afirmaron hoy fuentes oficiales.

Xue Xinmin, director de la comisión del gobierno sobre energía nuclear, afirmó a Efe que la apuesta del gigante asiático por este tipo de energía es "clara y decidida" y que se ha establecido un plan de desarrollo para los próximos años.

"Lo nuclear es clave en el ámbito energético y económico y responde a una creciente demanda local y mundial. Para poder cubrirla, hemos desarrollado estrategias para reducir la producción de residuos, optimizar los sistemas de energías mixtas y mejorar la seguridad en las instalaciones", declaró Xue en el marco del Congreso Internacional de Energía Nuclear de China.

En cuanto al problema de confianza derivado del accidente en la central nuclear japonesa de Fukushima, Xue afirmó que, aunque el efecto sobre China "no ha sido grave", lo ocurrido en el país nipón "es una seria advertencia que nos ha hecho revisar nuestra forma de proceder".

Sobre el futuro, el director de la comisión del gobierno sobre energía nuclear declaró esperar un comportamiento "positivo" de las centrales ya construidas y un avance "cualitativo" en las actualmente planificadas.

China cuenta actualmente con 13 reactores nucleares en funcionamiento y más de 20 en construcción, mientras que, según la Asociación de Energía Nuclear de China, se construirán más de 60 para el año 2020 con tecnología de tercera generación, un paso previo al objetivo de tener más de 200 centrales en 2030.

En el próximo lustro, China planea lanzar proyectos de energía nuclear que puedan llegar a generar de forma combinada 40 millones de kilovatios. Además, prevé superar a EEUU como el mayor consumidor mundial de uranio antes del 2030 por el aumento de sus importaciones.

A este último respecto se refirió Li Qi, director de la comisión gubernamental para la inversión energética, quien aseguró que, para el año 2050 se esperan "más de 1,5 teravatios de demanda en China", y situó a la producción de residuos como el gran problema del futuro.

"Hemos reajustado nuestros planes de seguridad y podemos decir que nuestras centrales son y serán seguras. Sin embargo, debemos determinar cuanto antes qué hacer con los residuos resultantes de la gran demanda que China generará en las décadas futuras", dijo Li.

Ambas declaraciones confirman las hechas, días después del terremoto, por el viceministro de Protección Medioambiental, Zhang Lijun, quien manifestó que China no cambiaría sus planes de desarrollo de la energía nuclear a pesar de la catástrofe. EFE