Un hombre de 34 años ha sido detenido en la provincia septentrional china de Henan acusado de secuestrar a seis mujeres, violarlas durante más de dos años y asesinar a dos de ellas por ofrecer resistencia.

La prensa local, que cita fuentes de la investigación, informó hoy de que Li Hao, un exfuncionario, fue capturado después de que una de sus prisioneras escapara y denunciara el caso a la policía, a quienes condujo hasta la prisión subterránea que Li había construido.

Según el relato hecho por el propio detenido a las autoridades, éste compró un sótano cercano a su casa, bajo el que excavó dos habitaciones de cuatro metros cuadrados en las que terminaría encerrando a sus víctimas.

Tras completar la obra, Li secuestró a seis mujeres que trabajaban en clubes nocturnos o karaokes y las encerró en las habitaciones, donde las violó sistemáticamente durante dos años, según el relato de una de las mujeres liberadas.

Además, y para atemorizarlas, el acusado asesinó a dos de las mujeres que se habrían enfrentado a él y cuyos cuerpos estaban enterrados en una fosa a poca profundidad en el sótano.

Al resto de las secuestradas les daba comida solo una vez cada dos días para mantenerlas en un estado físico de debilidad y no se les permitía salir del sótano salvo para prostituirse, bajo su vigilancia, por la necesidad de dinero de Li.

Durante una de estas salidas, una de las víctimas, de 23 años, logró escapar y acudir a la policía, que destapó el caso y detuvo a Li, quien ahora es sometido a diversas pruebas para evaluar su estado mental.

Tres de las mujeres han sido puestas en libertad aunque se les hará un seguimiento ya que se cree que pueden sufrir de "Síndrome de Estocolmo", por el que los rehenes simpatizan con sus captores, ya que se han mostrado comprensivas y obedientes con la persona que las ha retenido durante más de 2 años.

La última de las mujeres secuestradas ha sido puesta a disposición judicial ya que existe la sospecha de que ayudó a Li en uno de los asesinatos, extremo este confirmado al diario "Southern Metropolis Daily" por una fuente de la investigación.

Entre otros detalles conocidos, se ha sabido que los zulos tenían ordenadores sin acceso a Internet y que la mujer de Li, de 24 años, con quien tiene un hijo, no conocía los hechos y ahora se encuentra bajo supervisión médica por el impacto de la noticia.

 

EFE