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Europa es el continente más afectado por la pandemia, pero el país que más muertos registra es Estados Unidos. | Fuente: AFP or licensors | Fotógrafo: NORBERTO DUARTE

Aunque ya se ha abierto la carrera para producir una vacuna contra la COVID-19, no es seguro que se pueda encontrar una, dijo el viernes el jefe de la Alianza mundial de vacunas, (GAVI), Seth Berkley

Cuanto mayor sea la competencia, mejor será la lucha científica contra la nueva pandemia del coronavirus, que le ha costado la vida a casi 200 000 personas desde que surgió en diciembre 2019, aseguró Berkley.

El jefe de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (GAVI) también dijo que la confianza en una eventual vacuna para la COVID-19 aumentaría enormemente si se viera a los líderes políticos vacunarse, y afirmó que estaba "bastante perturbado" por las campañas altamente politizadas contra la vacunación.

"Uno de los desafíos es que no sabemos si podremos hacer una vacuna", precisó Berkley en una rueda de prensa virtual en Ginebra. "Soy bastante optimista, por lo que sé de la ciencia, pero no tenemos ninguna certeza sobre el concepto" de ese remedio.

Si bien normalmente una vacuna tarda hasta 10 y 15 años en desarrollarse, Berkley agregó que los primeros ensayos contra la COVID-19 podrían estar disponibles en los próximos 12 a 18 meses "si tenemos mucha suerte".

"La competencia es grande", dijo, explicando que, en lugar de trabajar en docenas de vacunas que finalmente son idénticas, era mejor tener vacunas variadas que actuaran de manera diferente. Actualmente hay más de 100, y posiblemente hasta 150 vacunas diferentes en varias etapas de desarrollo, comentó.

En los últimos años, un creciente movimiento contra las vacunas ayudó a desencadenar brotes de sarampión en muchos países ricos. El fenómeno antivacunación tiene seguidores en numerosos países occidentales, especialmente en Estados Unidos, donde es alimentado por la difusión en las redes sociales de reclamos sin fundamento médico.

"Las vacilaciones en torno a la vacunación se debe al hecho que las vacunas son tan efectivas que las enfermedades han desaparecido" en algunos países, como la fiebre amarilla o el tétanos, explica Berkley. La actual pandemia podría llevar a que más personas confíen en la vacunación, afirmó.

(Con información de AFP)