El empresario derechista Sebastián Piñera es el próximo presidente de Chile tras el reconocimiento de la derrota de su rival, el oficialista Eduardo Frei, quebrando 20 años de gobiernos de centro-izquierda, en el poder desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet.

De acuerdo al resultado del 99% de las mesas escrutadas, Piñera obtuvo 51.6% de los votos contra 48.4% del ex mandatario.

"Quiero felicitar a Sebastián Piñera; la mayoría de los chilenos le ha dado la confianza para que conduzca los destinos del país por los próximos cuatro años", dijo Frei en su comando de campaña, flanqueado por su esposa Marta Larraechea.

"Espero que prevalezca el diálogo, la búsqueda de acuerdo y se mantengan las conquistas sociales que tanto nos ha costado recuperar y que se ha transformado en un símbolo de nuestra relación con el mundo", agregó.

Poco antes el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, reconoció en una declaración en el palacio presidencial que el oficialismo había perdido la elección y que la derecha regresaba al poder.

"El país hoy día quiere un cambio, ha virado hacia la derecha, y a nosotros nos queda desearle lo mejor al próximo gobierno", dijo Pérez Yoma, en declaraciones a la prensa desde el Palacio Presidencial de La Moneda.

En la primera reacción del comando de Piñera, su vocero, Rodrigo Hinzpeter, señaló que "estamos muy contentos, muy satisfechos", y comprometió al nuevo gobierno a un trabajo para un Chile "más justo y más alegre".

Con la victoria de Piñera -un empresario millonario de 60 años- la derecha vuelve al poder en Chile por primera vez desde el final de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990 y concreta su primer triunfo en las urnas desde 1958 cuando ganó Jorge Alessandri.

Igualmente significa el fin de 20 años en el poder de la Concertación Democrática, la coalición de cuatro partidos de centro izquierda que gobierna Chile desde el fin de la dictadura de Pinochet. Juan Carlos Latorre, presidente de la Democracia Cristiana -uno de los cuatro partidos- también reconoció la victoria de Piñera.

De manera paradójica la derrota de la Concertación se da cuando la presidenta en ejercicio, Michelle Bachelet, tiene una popularidad del 80%, que no pudo endosarle a su candidato, el ex presidente Frei, quien gobernó el país entre 1994 y 2000.

AFP