Los perros pequeños usan tácticas para engañar y protegerse de los más grandes. | Fuente: AFP

(Agencia N+1 / María Cervantes) Cuando los perros pequeños marcan su territorio, mantienen un pie en un ángulo mayor que los perros grandes, dice Journal of Zoology. Esto les permite dejar su orina a una mayor distancia del suelo. Probablemente, de esta manera los animales intentan hacer creer a sus rivales que son más grandes, creen los científicos.

La mayoría de los mamíferos territoriales, incluidos los perros, marcan sus territorios con un aroma secreto. Se cree que estas huellas pueden indicar a otros representantes el tamaño del oponente y su competitividad. Sin embargo, ahora los zoólogos han llegado a la conclusión de que los perros pueden distorsionar la información sobre ellos mismos, dejando sus huellas a una mayor altura.

Un grupo de investigadores dirigido por Betty McGuire de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, monitoreó a 15 perros de dos guarderías en este país. Los científicos filmaron a los animales mientras caminaban por la calle y dejaban su marca: observaron cuán alto los perros levantan la pata.

La investigación

El grupo identificó tres factores adicionales que pueden afectar la altura del rastro oloroso: el tamaño del perro, la fuerza del flujo de la orina y la distancia entre el animal y el objetivo. Los dos últimos parámetros no pudieron medirse directamente, ya que esto hubiese requerido la intervención de los investigadores, pero tomaron en cuenta la forma de los objetos en los que los perros dejaron marcas, ya que influyó directamente en la distancia entre el objetivo y el animal.

El ángulo en el que el perro levantó su pata, así como el peso de su cuerpo, predijo bien la altura desde la cual dejaron la marca: cuanto más grande era el animal, más alta era la marca. Además, los investigadores notaron que existe una relación entre el peso y la altura del perro y la altura de la marca: los animales más grandes de la especie levantaron sus patas en un ángulo menor que sus contrapartes más pequeñas. Según los investigadores, los animales pequeños intentan engañar a los rivales, exagerando su tamaño. Esto probablemente les ayuda evitar el conflicto con otros perros.

Por otro lado, puede haber otras explicaciones: por ejemplo, los perros pequeños tienen que levantar la pata más alto para tapar la marca dejada por un perro más grande. Recientemente, zoólogos demostraron una vez más que los perros son sensibles al estado emocional de sus dueños. Cuando los animales notan que el humano está llorando en otra habitación, se apresuran a llegar a su dueño, según informa la revista Learning and Behavior.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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